TUCSON, Ariz

La era del portal de transferencias bien podría llamarse la era de la falta de lealtad, con jugadores que cambian de universidad como quien cambia de tren en el metro.

Noah Fifita es la excepción a esta tendencia.

Para el jugador que pasará a la historia como uno de los mejores quarterbacks de Arizona, la lealtad pesa más que las ganancias económicas.

«Ellos han sido leales conmigo y han confiado en mí, así que yo he sido leal con ellos», afirmó Fifita. «Quieres demostrar que no se equivocaron, tanto a ellos como a tus compañeros en el vestuario».

Fifita ha estado demostrando su valía desde que llegó a Tucson como un recluta de tres estrellas procedente del sur de California.

A pesar de su estatura y peso inferiores al promedio (1,78 metros y 86 kilogramos), Fifita jugó tan bien que conservó la titularidad cuando Jayden de Laura regresó de una lesión de tobillo en 2023, y ha ocupado ese puesto desde entonces.

Fifita ha mejorado temporada tras temporada, convirtiéndose en el primer quarterback de Arizona en ser seleccionado para el primer equipo ideal de la conferencia desde 1975, tras registrar 3.228 yardas de pase y 29 touchdowns—un récord para la universidad— la campaña pasada.

Al iniciar este sábado la última temporada de su trayectoria en Arizona enfrentándose a Northern Arizona, Fifita ya ostenta el récord histórico del programa en pases de touchdown (73) y es el único quarterback de la universidad que ha liderado al equipo en dos temporadas de nueve victorias. 

Noah Fifita podría acabar la temporada con récords en yardas y pases de anotación con Arizona.

Ocupa el tercer lugar histórico en yardas de pase con 9.183; está a solo 28 yardas del segundo puesto y al alcance del récord de 10.011 yardas establecido por Nick Foles.

Sus éxitos anteriores y las grandes expectativas para esta temporada llevaron a Arizona a promocionar a Fifita como candidato al Trofeo Heisman. La universidad repartió folletos destacando su trayectoria durante las jornadas de prensa de la conferencia Big 12, creó un sitio web titulado «Fifita for Heisman» e instaló vallas publicitarias en Tucson y Phoenix.

«Noah Fifita es la mejor historia del fútbol americano universitario», declaró el entrenador de Arizona, Brent Brennan. «Es un jugador de fútbol americano extraordinario, pero también es un ser humano excepcional que toma las decisiones correctas cada día».

Su estatura hace que sus perspectivas de llegar a la NFL sean inciertas —se prevé que sea seleccionado en las últimas rondas o que incluso no llegue a ser elegido—, por lo que habría sido fácil para él aprovechar la oportunidad de ganar millones de dólares mediante acuerdos de NIL (nombre, imagen y semejanza) cuando tuvo la ocasión. Y ha tenido varias.

Pocos lo habrían culpado si hubiera decidido transferirse cuando el entrenador Jedd Fisch dejó el programa para irse a Washington, o cuando los Wildcats ganaron solo cuatro partidos en la primera temporada de Brennan.

Sin embargo, Fifita optó por quedarse en el desierto; para él, la lealtad valía más que el dinero.

Fifita mantiene un fuerte vínculo con la comunidad de Tucson; a menudo alimenta a personas sin hogar o entrena a niños en flag football sin buscar protagonismo. Es dueño de una casa en Tucson que se ha convertido en una especie de punto de reunión para los jugadores de Arizona, y recientemente se comprometió con su novia.

Su hermano, Dash, es linebacker de primer año en Arizona, lo que brinda a ambos la oportunidad de jugar en el mismo equipo por primera vez en sus vidas. Noah también jugará bajo las órdenes del mismo coordinador ofensivo por primera vez en su carrera, tras haber brillado en el sistema de Seth Doege hace un año.

Gracias a su lealtad, Fifita es uno de los cinco quarterbacks de último año en la Football Bowl Subdivision que han disputado toda su carrera universitaria en la misma institución.

«A veces tengo que pellizcarme al pensar en Noah, porque no sé si volveré a entrenar a un chico como él», comentó Doege. «Realmente es como de la familia para mí y existe un entendimiento mutuo; hay mucha confianza cuando pisamos el campo de juego».

Fifita afronta su última temporada con el objetivo de disputar el campeonato de la Big 12, conseguir una plaza en el Rose Bowl y viajar a Nueva York para la ceremonia de entrega del Trofeo Heisman.

Gracias a su éxito y lealtad, ya se ha consolidado entre los mejores quarterbacks en la historia de Arizona.

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La frase

“En ese momento, le fallé (al mánager de Diamondbacks, Torey Lovullo) al no presentarme. Esa mañana me desperté, me dolía el cuerpo y simplemente no pude reaccionar. Nadie tomó la decisión por mí. Yo fui quien tomó la decisión de no presentarme”.a estado en partidos importantes y esa es su mentalidad’

Ketel Marte, jugador de Diamondbacks sobre su ausencia del estadio en Boston hace dos semanas