Los meses de diciembre y enero suelen estar asociados a fechas de alegría, convivencia y unión familiar, no obstante que para algunas personas este periodo puede representar una etapa emocionalmente compleja.
La subdirectora de Prevención del Delito, la psicóloga Melissa Carolina Encinas Romero, señaló que durante estas fechas pueden intensificarse situaciones como el duelo por la pérdida de un ser querido, la soledad, las dificultades económicas, así como el consumo de bebidas alcohólicas o sustancias nocivas, factores que pueden detonar o agravar emociones como la tristeza, la ansiedad y la desesperanza.
“La combinación de estos factores puede afectar de manera significativa la salud emocional. Es importante reconocer que no todas las personas viven estas fechas de la misma forma y que solicitar ayuda es un acto de valentía y autocuidado”, expresó la funcionaria.
Hizo un llamado a la sociedad a mantenerse atenta a las señales de alerta, tanto en lo personal como en personas cercanas, e invitó a la ciudadanía a buscar apoyo oportuno ante cualquier situación que represente un riesgo para su bienestar emocional.






Deja un comentario