MiLB: AUG 26 Class A Advanced - Daytona Cubs at Dunedin Blue Jays
Roberto Osuna Jr dio el salto de Clase A, a las Grandes Ligas.

NUEVA YORK

El mexicano deja su marca en la primera serie de la campaña

A Miguel Castro le tocó llevar el maletín de Hello Kitty al bullpen. Roberto Osuna trajo a sus padres y hermana para que pudieran verlo en el Yankee Stadium. Cosas propias de novatos en el béisbol de Grandes Ligas.

En sus debuts, los dos relevistas de 20 años de los Azulejos de Toronto demostraron que no se arredran con nada, y se 10525840_418082565011190_1659024940707342114_ndespidieron de Nueva York dejando huella: el dominicano Castro se apoderó de la tarea de cerrador del equipo, mientras que el mexicano Osuna se dio el gusto de ponchar dos veces a Alex Rodríguez, incluyendo su primer ponche en las mayores.

«Tenemos una nueva adrenalina, una nueva vibra», dijo el torpedero Reyes sobre el sexteto de novatos. «Le dan juventud, energía y talento al equipo».

Reyes dirigió especial atención a los dos benjamines del relevo: «Esos muchachos no parecen que tienen 20 años, sino que parecen veteranos por su comportamiento. Con el brazo que tienen, tirando strikes con 97, 98 millas, a esa corta edad aquí en Grandes Ligas, es algo muy especial».

Y pensar que hace mes y medio, los dos derechos nada más atisbaban por dar una buena impresión en el campamento de pretemporada en Dunedin, Florida.

«Fui como un invitado. Mi mentalidad era pasar un tiempo en el entrenamiento de Grandes Ligas, aprenderme e irme a las menores», relató Osuna a la Associated Press. «Yo soy una persona que gusta trabajar paso por paso, pero a medida que se iban los días del ‘spring training’ los dos nos fuimos dando cuenta que teníamos oportunidades de hacer el quipo y ahí cambió la mentalidad».

«En lo que podemos, nos ayudamos siempre. Trabajamos juntos y nos apoyamos, tenemos una buena amistad», dijo Castro.

Hablan en plural porque son un binomio inseparable. Osuna domina el inglés y suele servirle de traductor a Castro.

Pero son distintos. Castro es espigado y alto; Osuna es fornido. Castro es tímido; Osuna habla hasta por los codos.

«No tenía ese pensamiento que iba a estar acá», dijo Castro, quien puede soltar una recta de 97 millas por hora, emplea un cambio de 87 y dispara un slider que aterriza en 82. «Uno siempre tiene la esperanza de demostrar lo que puedes hacer. El béisbol es como una tómbola».

Castro firmó con los Azulejos en enero de 2012 y con el bono de 180.000 dólares pagó cirugías a su madre (tumor fibroso) y a su padre (próstata).

El bono de Osuna fue más astronómico, de 1,5 millones de dólares. Lo primero que hizo fue comprar una casa a sus padres en Los Mochis, México, y pagar la matrícula de escuela a sus hermanas.

Osuna tenía 16 años cuando firmó con los Azulejos en agosto de 2011, y ahora es el jugador más joven en las mayores. Esta semana se convirtió en el primer mexicano en debutar en Grades Ligas desde 2012 cuando lo hicieron el lanzador Miguel González y el receptor Alí Solís.

Su aplomo en el montículo no sorprende, después de todo era un quinceañero cuando debutó con los Diablos Rojos del circuito profesional mexicano. También es alguien quien ya pasó por una cirugía Tommy John. Surgió de orígenes humildes, trabajando en la recolección de tomate y papa.

Fue esculpido inicialmente por su padre, Roberto Osuna Escalante, quien lanzó durante 16 años en México.

«Lo que yo aprendí en la vida es que uno nunca debe rendirse, pase lo que pase», dijo Osuna, quien ambiciona ser abridor más adelante en su carrera. «El que esté aquí es una lección para mí y otras personas».

Associated Press

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

La frase

“Una vez que las autoridades analizaron la presencia de estos grupos, integrados en su mayoría por jóvenes de secundaria, se identificó que buscan llamar la atención e intimidar; sin embargo, no tenemos reportes de personas lesionadas ni de otros hechos lamentables

Se actuó conforme al protocolo y una vez controlada la situación se canalizó al sujeto a disposición de la autoridad competente y canalizada a la Unidad Especializada en Atención a la Violencia Intrafamiliar y de Género (Unavim), donde recibió atención psicológica a través del área de Prevención del Delito»

Luis Arturo Corrales

Comisario de la Policía Preventiva y Tránsito Municipal de Nogales, Sonora