Dos días después pero aquí está el sesudo análisis del Cárdenas del Super Bowl del pasado domingo. Los Seahawks ganaron porque anotaron más puntos que los Patriots.

Pasado el tema, vamos al medio tiempo de Bad Bunny….
Ok ya no se arañe. Quizá los Seahawks de Seattle no sean el equipo más popular de la NFL, su lejanía no les ayuda mucho pero por estos días a Jody Allen les importa una pura y tres con sal, los del noroeste de Estados Unidos son los campeones por segunda ocasión en su historia.
Con defensiva y juego terrestre, dominaron a los Patriots de Nueva Inglaterra en un partido en el que, haga usted el condenadísimo favor, por tres cuartos no hubo touchdowns.
Seattle ganaba 12-0 gracias a cuatro goles de campo de Jason Myers.
Y no es que nunca hubiera pasado, en aquél duelo de bostezos entre los Rams y los mismos Patriots en 2019, Super Bowl LIII, la pizarra estaba 3-3 antes del cuarto final.
No hay que espulgar mucho, una línea ofensiva que debió al menos invitarle los tragos a Drake Maye ya que no lo pudieron proteger de la defensa de los Seahawks
Script diferente
Y es que la suerte de la AFC parecía echada desde media hora después de la victoria de los Broncos de Denver sobre los Bills de Buffalo en el choque divisional.
Los Broncos anunciaban la baja del quarterback Bo Nix y con eso Las Vegas dijo que los Patriots avanzaban. No hicieron mucho en la final de la AFC. Contra un mariscal de campo oxidado desde 2023 y una nevada que dificultó mover la pelota, Nueva Inglaterra se coronó… pero para 2026 hay mucha tarea.
Los Patriots tendrán un calendario más complicado, aunque de chaleco tendrán cuatro juegos contra Jets y Dolphins, son sus rivales divisionales esos no se pueden evadir.
La redención de Sam Darnold
Pitorreado por los medios de Nueva York en sus tres campañas con los Jets, casi desaparecido en las Panteras de Carolina y suplente en los 49’s de San Francisco.
Catorce victorias en una campaña regular en 2024 cuando se suponía sería el suplente del novato flamante campeón nacional con Michigan JJ McCarthy.

Parecía que Sam Darnold hallaba su casa antes de una derrota en la primera ronda de los playoffs en Glendale ante los Rams de Los Ángeles y los escépticos decían, ‘es el mismo Darnold de siempre’
El mariscal de campo campeón de la NFL es uno de esos casos de la actualidad que se le exige a un novato resultados inmediatos. Aún cuando su línea ofensiva esté del caño. Ahora la exigencia será mantenerse en un nivel que si bien no deslumbra, tuvo una postemporada de cero errores. Muchas gracias.
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