*TOMADO DE EL DIARIO DE SONORA
René Cárdenas Andrade
Hace cosa de dos meses era la noticia. Los Reales de Kansas City, con tres victorias en casa de los Tigres de Detroit, eran los líderes de la División central de la Liga Americana, por encima del carísimo equipo que dirige Brad Ausmus.
Pero vino algo común, el equipo se espantó y vino una racha de seis derrotas que los pusieron a cinco juegos de los mismos Tigres y varios dijimos, ‘Ah, ya se les acabó el gas’
Ayer los Reales estaban enfilados a su séptimo triunfo en fila y a barrer a unos alicaídos Gigantes de San Francisco cuyo ‘mejor’ movimiento antes del 31 de julio fue contratar por una semana al segunda base Dan Uggla y un bat más muerto que las esperanzas de la afición de Guasave porque el equipo se regrese a esa ciudad.
A menos que los Gigantes se quitaran una desventaja de seis carreras en tres entradas, los Reales pudieron haber amanecido a medio juego de los Tigres si es que estos cayeron en casa de los Azulejos de Toronto. El domingo despertaron como el ocupante del último boleto a la postemporada en la Americana, por encima de los mentados Azulejos, donde también se han gastado ‘una millonada de millones’ y la escuadra no acaba de embonar.
Si en 2013 la nota era que los Piratas de Pittsbugh se enfilaban a sus prtimeros playoffs en dos décadas, los Reales no avanzan a la postemporada desde 1985 cundo ganaron su única serie mundial. Como suele pasar, para que el equipo alcance el boleto es clave vencer a escuadras de las llamadas de alto nivel.
Una serie contra una de esas arranca este día cuando reciban a los Atléticos de Oakland y su staff de lanzadores de primera línea.
El derecho de segundo año, Sonny Gray, es su primer rival. Toronto y Yanquis están al acecho de los de Missouri apenas juego y medio atrás del sitio en ese juego que no acaba de convencerme, pero que está establecido para definir al wildcard de cada liga y como quien dice, los Reales se van a tener que coger ‘con las uñas’ de ese espacio si quieren acabar esa sequía de playoffs.
Mala nueva Joakim Soria, llegado hace cosa de dos semanas a los Tigres de Detroit, procedente de los alicaídos Rangers de Texas, fue puesto en la lista de lesionados por quince días. El de Coahuila sufrió un dolor en el lado izquierdo de su cuerpo mientras calentaba antes de entrar al partido del sábado en Toronto.
El caso es que los Tigres deben de volver a pensar en un cerrador de confianza. Tampoco se olvide que Joakim no ha sido lo espectacular que ellos esperan. Pero es un hecho que Joe Nathan pasa las de Caín a la hora de mantener delanteras en la novena entrada. Ese puede ser un punto vital para que los Tigres no alcanzasen la serie mundial, algo que no logran ganar desde 1984.
Llegaron allá de 2006 y 2012, pero no la pudieron ganar al atravesárseles los Cardenales de San Luis y los Gigantes de San Francisco. Soria debe regresar y pronto si es que los Tigres esperan tener al menos una segunda carta en el bullpen. Muchas gracias.
Comentarios: renec@eldiariodesonora.com.mx






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